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12 Alimentos que se consideran saludables, pero que en realidad no lo son

Hacer ejercicio y comer sanamente es la combinación ideal para estar en forma. Muchas veces, en nuestra lucha por mantener una dieta balanceada, recurrimos a alimentos que se anuncian como saludables, pero resulta que, en realidad, pueden ser solo un excelente trabajo de la mercadotecnia.

1. Barritas de granola y frutos secos

Debido a la publicidad, las barras de granola, cereales y frutos secos se asocian con un estilo de vida saludable, como si fueran perfectas para llevarlas al gimnasio e incluso como un snack para matar el hambre sin culpas. Pero lo cierto es que los nutricionistas las consideran “un verdadero engaño” que se interponen en el camino de una dieta saludable. Esto porque contienen una gran cantidad de azúcar, sal y grasas saturadas. La cruda verdad es que no hay diferencia entre comer una barra de chocolate o una de cereal, ya que ambas pueden ser igualmente dañinas.

2. Pan integral comercial

Casi por inercia, cuando se decide entre pan blanco e integral y la prioridad es comer saludable, se da por hecho que la segunda opción es la ideal. El pan integral está hecho de granos finamente molidos, es rico en fibra y nos hace sentir llenos por más tiempo. Pero los dietistas afirman que la versión comprada en tiendas comerciales contiene conservantes, sal y azúcares añadidos. El pan casero se considera una alternativa buena y saludable, y la forma de mantenerlo fresco por más tiempo, sin ingredientes dañinos, es simplemente agregando vitamina C a la masa.

3. Productos etiquetados como “bajos en grasa” o “sin azúcar”

La táctica por excelencia de la mercadotecnia moderna. Las palabras “bajo en grasa” o “sin azúcar” pueden convertirse en un detonante de compra para quienes siguen una dieta, pero los profesionales consideran que estos productos son lo peor. Resulta que al eliminar la grasa y el azúcar, los alimentos también dejan de tener sabor, por lo que los fabricantes les agregan una gran cantidad de sustancias químicas y potenciadores del sabor artificiales que, en realidad, pueden arruinar no solo tu dieta, sino también perjudicar seriamente tu salud.

4. Carne procesada

Para retrasar la descomposición natural de la carne, se le agregan aditivos dañinos que la hacen lucir más atractiva y ayudan a extender la caducidad. Estos productos incluyen tocino, salchichas, carne en conserva y enlatada. Pero la carne picada tampoco se salva, pues puede considerarse un alimento procesado, ya que también se le añaden conservantes. Por lo tanto, la que venden en negocios locales es una alternativa más saludable a las albóndigas y hamburguesas compradas en el supermercado, ya que al estar presente en la carnicería puedes controlar la cantidad de grasa añadida.

5. Galletas de arroz inflado

La textura ligera rápidamente nos hace creer que se trata de un bocadillo bajo en grasas y calorías. Definitivamente, las galletas o pasteles de arroz inflado son muy tentadores porque no contienen nada: sin grasa, sin azúcar, sin fibra, sin minerales y sin calorías. Pero los dietistas nunca los recomendarían, porque se convierten en azúcar casi inmediatamente después de que llegan a tu sistema digestivo. Su índice glucémico puede elevarse hasta 82, mientras que el del azúcar puro es de 100, y el de un tazón de helado es de 66. ¡Quién lo diría!

6. Colorantes alimentarios, incluso los más inofensivos

Los colorantes alimentarios no solo se usan en los dulces y la repostería, incluso se agregan a ciertos embutidos, mariscos (como el salmón ahumado) y aderezos para ensaladas. Los niños son los mayores consumidores de alimentos coloreados artificialmente, e investigaciones conectan este factor con un aumento del TDAH en los pequeños. Entre los otros efectos nocivos pueden estar la depresión y los cambios de humor, así como la dificultad para dormir.

7. Jugos verdes comerciales

Una tendencia de desintoxicación con jugos verdes inspirada en las celebridades ha conquistado a muchas personas. Pero los nutricionistas se muestran escépticos con respecto a los jugos y la desintoxicación, especialmente cuando se trata del popular jugo de vegetales verdes. En primer lugar, los jugos pueden interactuar con los medicamentos que estás tomando y producir efectos nocivos. En segundo, el de vegetales verdes que se vende en las tiendas puede contener poca cantidad de jugo de frutas, lo que hace que realmente sea bastante inútil, ya que contiene mucha azúcar.

8. Leche de soja

La actriz Blake Lively atribuyó su “cuerpo de bikini” después de tener a su bebé al hecho de eliminar el gluten y la soja de su dieta, y en este caso, sus nutricionistas pueden haberle dado un buen consejo. Los científicos explican que la soja contiene isoflavonas, que actúan como la hormona femenina estrógeno. Si los hombres tienen un exceso de estrógeno en su cuerpo, pueden desarrollar un crecimiento mamario. En las mujeres, el nivel excesivo de estrógeno puede provocar un aumento de peso. Los nutricionistas comentan que prefieren no beber leche de soja debido a posibles problemas hormonales.

9. Cereales y granola

El cereal ha sido considerado el rey de los desayunos desde tiempos inmemorables, un alimento perfecto para empezar el día con el pie derecho. Sin embargo, los dietistas no lo creen así. Esto se debe a que estos alimentos están altamente procesados y cargados de azúcar y carbohidratos refinados, lo que puede hacer que el nivel de azúcar en la sangre suba extremadamente y luego baje. Como alternativa más saludable, los nutricionistas prefieren la avena integral.

10. Frutas en almíbar

“Frutas mixtas en jugo de frutas”.

Muchas marcas de frutas en conserva tienden a usar almíbar como conservante, y este es el “mal” del que nos advierten los nutricionistas. Este líquido puede contener una cantidad excesiva de azúcar, y el valor nutricional de la fruta disminuye significativamente debido a esto. La principal recomendación es elegir frutas enlatadas en su propio jugo en lugar de en almíbar, para mantener bajo el contenido de azúcar.

11. Pasta refinada

La mayoría de la gente prefiere la pasta refinada, pensando que el grano de trigo ha sido procesado de tal manera que guarda todos los nutrientes que contiene. Pero los dietistas nunca comerían este tipo de pasta, ya que tiene más calorías y menos fibra. Esto puede dejarte con hambre después de alimentarte y provocar que comas en exceso. En su lugar, se recomienda comer pasta integral con alto contenido de fibra.

12. Mantequilla de maní

Los científicos han aprendido cómo hacer diamantes con mantequilla de maní, y si bien la original contiene muchos ingredientes nutritivos, la que se vende en la mayoría de las tiendas puede ser bastante dañina, según los nutricionistas. Esto se debe a que este tipo de mantequilla de nueces contiene ingredientes adicionales como grasas trans, aceite vegetal y mucha azúcar. Los dietistas optan por elegir este producto en tiendas naturistas conocidas en lugar de comprarlo en un supermercado normal.

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