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La crianza que Penélope Cruz y Javier Bardem le dan a sus hijos, que no deja indiferentes a otros padres

Cuando tenemos hijos, nuestras vidas se transforman, pero no solo eso, nosotras como personas somos transformadas. Ahora toda prioridad y atención se dirigen a la nueva vida. Es un compromiso que cumplimos con amor y alegría. No obstante, nadie nos prepara para este momento, pero a pesar de eso, deseamos y procuramos hacerlo bien. Por supuesto, cada estrategia depende de lo que cada familia considere lo mejor para sus hijos.

En Bella y Genial, queremos compartirte lo que los Bardem Cruz han hecho en su rol de padres respecto a la crianza y cuidado de sus hijos, lo cual muy posiblemente te sirva de inspiración.

La vida amorosa de Penélope Cruz y Javier Bardem es como una historia romántica de Hollywood, pero con actores españoles y en la vida real. Se conocieron y comenzaron a trabajar juntos en el set de filmación de la película Jamón, Jamón, pero para ese entonces, Cruz, de 18 años, tenía una relación con el compositor de Mecano, Nacho, la cual duró hasta 1998. Bardem, por su parte, tenía 23, y su pareja de aquel momento era Cristina Payés.

Los dos crecieron en el ámbito profesional, posicionándose en la industria cinematográfica y volviéndose los actores españoles de mayor reconocimiento a nivel mundial.

Gracias al aclamado director de cine Woody Allen, se reencontraron en el set de Vicky Cristina Barcelona en 2007 para protagonizar la cinta juntos. El destino les sonrió y ellos no ignoraron sus sentimientos, los cuales fluyeron, confirmando el amor que se tenían el uno al otro.

En 2010, celebraron su boda de manera privada en Bahamas. Posteriormente, vino el nacimiento de su primer hijo, Leo, y después el de su hija, Luna. Y aunque ambos llevan su vida privada lejos de los reflectores, con el pasar de los años, la pareja ha consolidado su amor. Con 10 años de casados, 13 de novios y una vida de conocerse, Penélope y Bardem son un ejemplo de enamorar y enamorarse.

Además de compartir su pasión por el cine, sus hijos, Leo (de 11 años) y Luna (de 8), son el lazo más fuerte que une a tal matrimonio.

Y como cualquier tipo de padres responsables, el objetivo de la pareja española es proteger a sus pequeños a toda costa. En una entrevista para CBS Sunday Morning, Penélope confesó que es una madre muy estricta con sus hijos en cuanto a los medios tecnológicos. “Tengo una relación extraña con las redes sociales, las uso muy poco y de manera muy cuidadosa. Hay algo que no tiene sentido y está afectando especialmente a las generaciones más jóvenes. Me siento muy mal por los que ahora son adolescentes”.

Según Penélope, es como si el mundo estuviera haciendo algún tipo de experimento con ellos. “Oh, veamos qué pasa si expones a un niño de 12 años a tanta tecnología”.

Cruz también enfatizó la falta de protección que supone para un niño estar involucrado en cualquier forma de red social, y su preocupación por los cerebros de los menores, que aún se están desarrollando: “Cómo afecta la forma en que se ven a sí mismos o todo lo relacionado con el bullying”.

Aunque Penélope tiene casi 6 millones de seguidores en Instagram, pero un contenido dedicado exclusivamente al ámbito profesional, la posición con sus hijos está decidida. Intenta educarlos en el uso racional de los dispositivos electrónicos, evitando, por ejemplo, que tengan cuentas en redes sociales hasta que cumplan los 16 años o un teléfono móvil hasta que sean “más mayores”. Estas medidas hacen que ella misma se denomine como “muy dura con la tecnología”. “Creo que esto es proteger la salud mental, pero parezco ser parte de una minoría”.

También explicó que sí permite que sus hijos vean de vez en cuando dibujos animados o películas. “¿Cómo no voy a dejar que vean películas? Si me han dado momentos increíbles de felicidad desde que era una niña”.

Sin embargo, tanto para Penélope como para Javier, su prioridad absoluta son sus hijos, y ninguno de los dos se ha dejado llevar por el qué dirán de terceras personas, manteniéndose muy firmes en la crianza de sus pequeños.

Por su parte, Bardem comentó que hasta que fue padre supo lo que era el amor incondicional. “Es increíble. Nos tienen en sus manos. Junto a Penélope, pasamos horas jugando a dragones y princesas”. El actor también confesó que pasar más de dos semanas fuera de casa le parte el corazón, pero no solo emocionalmente, sino que también presenta síntomas físicos.

Y es que su idea siempre ha sido la de ser un padre presente, algo de lo que él no pudo disfrutar cuando era niño, por lo que intenta ser todo lo que le hubiera gustado que su papá hubiera sido.

“Los hijos tienen el poder, saben cómo manejarte. Te mueven de arriba abajo y de lado a lado, aunque uno trata de convencerse de que está en control”, afirmó el actor y padre español. “Estoy hecho un experto en películas para niños, en casa prácticamente vemos canales infantiles, ya hemos visto Coco 15 veces, jajaja, a mis hijos les encanta”.

En cuanto a juntar su vida personal con la profesional, Javier Bardem informó que él y su esposa tratan de hacer películas juntos para viajar al mismo tiempo. Si no trabajan juntos, se las arreglan para que uno de los dos cuide a los niños mientras el otro trabaja. “Somos el tipo de padres que prefieren criar personalmente a sus hijos”. “Tenemos que combinar nuestros calendarios, porque nuestra prioridad es nuestra familia”, dijo

Como en el caso de la película Duna (2021), para la cual viajaron junto a los niños a Jordania y se quedaron allí un mes, para luego trasladarse a Hungría. “Fue una especie de educación para los niños, el viajar y aprender de otras culturas, de otros pueblos, de otras razas y lenguajes, entender que no somos especiales ni únicos. Eso es algo que no se aprende en el colegio”, dijo el actor.

¿Qué otras cosas consideras que no se aprende en los colegios, pero que es clave en el desarrollo del carácter en los niños?, ¿cómo manejas el uso de la tecnología con tus hijos?

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