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10 Claras diferencias sobre cómo se vivía el embarazo antes y cómo se vive hoy en día

A pesar de que la sociedad ha convivido con el embarazo desde el inicio de los tiempos, este no siempre ha sido percibido con la naturalidad con que lo vemos actualmente. Desde pensar que una mujer embarazada estaba “enferma” y al parir se “aliviaba”, hasta creer que debía comer el doble para alimentar bien al bebé; lo esencial es que hemos tenido que pasar por una enorme cantidad de prejuicios, mitos y tabúes para llegar a la libertad y aceptación que hoy vivimos respecto al tema.

En Bella y Genial, hemos investigado los principales mitos y creencias erróneas que se tenían sobre el embarazo y los contrastamos con la forma en que se aborda el tema en la actualidad, con mayor información y avances científicos.

1. Se utilizaban ranas como pruebas de embarazo

Suena extraño, pero es cierto. Hace tiempo, las ranas se utilizaban para realizar pruebas de embarazo. El proceso requería inyectar al animal la orina de la mujer, y si esta última se encontraba embarazada, aparecían óvulos o esperma visibles. Sin embargo, esto era algo poco común, ya que muchos médicos solo concedían una prueba a quienes tenían una razón médica urgente.

En ese entonces, la mayoría de las mujeres tomaban las náuseas matutinas u otros dolores como pistas de su embarazo. No fue sino hasta principios de los 70 que aparecieron las primeras pruebas desechables, aunque solamente tenían acceso a ellas los doctores. Hoy son un producto común en las farmacias.

2. Las mujeres embarazadas no hacían ejercicio y debían mantenerse en reposo

La opinión médica popular durante las primeras décadas del siglo XX era que las mujeres embarazadas debían evitar la fatiga y el esfuerzo excesivo y, por ende, tenían extremadamente prohibido hacer ejercicio. Muchas de estas pautas reforzaban la idea de que las damas embarazadas eran frágiles.

No fue sino hasta los años 70 que el ejercicio moderado comenzó a verse como algo seguro, siempre que la mujer estuviera sana y libre de complicaciones de salud. Hoy podemos ver a muchas futuras madres participando en actividades como yoga, pilates o natación.

3. Las mujeres debían “cubrir” su embarazo

Antes se alentaba a las mujeres a ocultar cualquier signo de embarazo. Uno de los atuendos comunes entre los años 40 y 50 era una camisa holgada, que ayudaba a esconder tal estado por más tiempo.
Sin embargo, hoy día las mujeres no tienen miedo de mostrar su barriga natural de embarazo.

4. Se creía que la altura del vientre determinaba el género del bebé

En el pasado se afirmaba que si la barriga de la futura mamá estaba hacia arriba tendría una niña, y si estaba hacia abajo se trataría de un niño. Sin embargo, esto es un mito. En realidad, la altura y forma del vientre dependen del cuerpo de cada persona y de la posición del bebé.

5. Los padres no tenían permitido asistir al nacimiento de sus hijos

En las décadas posteriores a 1970, el padre no tenía mucha participación durante el momento del nacimiento. Según la Dra. Laura King, muchos pensaban que la sala de parto no era lugar para un hombre. Pero poco a poco se fue implementando la idea de que el varón acompañe a su pareja durante el acontecimiento.

Hoy día, los padres pueden asistir al nacimiento de sus hijos, cortar el cordón y anunciar el género del bebé a los demás familiares.

6. Debían “comer por dos”

Se solía recomendar a la futura madre que “comiera por dos”. Sin embargo, ahora sabemos que las necesidades energéticas no cambian en los primeros 6 meses de embarazo, y solo se necesitan alrededor de 200 calorías adicionales por día en el último trimestre. Según la profesora Rymer, comer demasiado durante el embarazo y aumentar de peso puede ser perjudicial, ya que hay mayor riesgo de sufrir un aborto espontáneo o tener un bebé prematuro.

7. Era probable que despidieran del trabajo a una mujer por estar embarazada

Décadas atrás, lo ideal era que las futuras madres se quedaran en casa cuidando del hogar. Debido a eso, muchas mujeres eran expulsadas de sus trabajos. Una maestra comentó que estar embarazada se consideraba un “mal modelo” para los estudiantes durante 1970.

Sin embargo, en la actualidad, que una mujer decida trabajar durante su embarazo es aplaudido, y en algunos países se tiene la posibilidad de optar por la licencia por maternidad.

8. Las fotografías en las salas de parto no existieron hasta mediados de los 50

Si bien las fotografías que retratan este bonito momento son comunes hoy día y un recuerdo que toda madre quiere atesorar, en los 50 eran un concepto muy inusual. No fue hasta 1953 que la fotoperiodista Helen Brush Jenkins retrató a su hijo pequeño momentos después del nacimiento. Poco a poco se fue integrando este nuevo tipo de fotografía que es muy apreciado actualmente.

9. La acidez estomacal de la embarazada era igual a un bebé con mucho cabello

Muchas abuelas afirmaban que tener acidez estomacal significaba que el bebé nacería con mucho cabello. No obstante, según la enfermera partera Steckel, es más probable que esto se deba a las hormonas y no al pelo del futuro niño.

10. Los embarazos de las celebridades eran recibidos de manera muy distinta

Durante la transmisión del famoso programa estadounidense Yo amo a Lucy, se le pidió a la comediante Lucy Ball que ocultara su embarazo. En ese entonces, que una mujer encinta apareciera en un programa familiar era inimaginable, e incluso la palabra “embarazo” estaba prohibida para la televisión.

Los productores decidieron arriesgarse a que Lucy se mostrara en televisión aun estando embarazada, pero como se puede ver en las fotos, trataron de disimular su vientre lo más posible. En cambio, actualmente no solo es normal que las actrices anuncien su próxima maternidad, sino que van a programas de televisión y muestran orgullosas su panza; además, el público de hoy adora ver a celebridades encinta.

¿Conoces algún otro mito extraño sobre el embarazo que te contara tu madre o tu abuela? ¡Cuéntanos en los comentarios!

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