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18 Historias con giros tan inesperados que ni Teresa vería venir

A veces nos da risa lo raro que puede ser encontrar una coincidencia casi imposible en nuestra telenovela preferida, pero la verdad es que, muchas personas han vivido casualidades que ni ellos creerían reales si no les hubieran sucedido. Y para comprobarlo, varios internautas comparten sus momentos más curiosos donde el destino les hizo de las suyas.

Así, en Bella y Genial te compartimos estas 18 historias que parecen irreales, pero que le pasaron a personas que por azares del destino vivieron una coincidencia muy específica.

  • Conocí a un chico y su mamá en Internet por un interés común. Vivían en un país diferente. Un año después de que comencé a hablar con ellos, descubrí que la madre era de mi estado natal. Empecé a hacer más preguntas y resultó que ella era del área en la que vivía mi papá. A su papá le gustaba la misma actividad que a mi papá, y yo sabía que el lugar donde vivían ese era un grupo muy unido. Así que le pregunté quién era su padre. Cuando me dijo su nombre, casi me caigo de la silla, y luego le mostré una foto de mí con su padre en mi boda diez años antes. © ValkyrieSword / Reddit
  • Conocí a una chica en un club nocturno y, luego de hablar, en el transcurso de pocas semanas, comenzamos a salir. Cuando estábamos en su casa, recibió una llamada de su exnovio, de quien todavía era amiga. Al finalizar, ella me dijo: “Lo siento, ese era Jim, mi ex del que te hablé. Él me llama para quejarse de su novia Lisa”. Me senté en silencio, así que ella preguntó: “Lo siento, ¿eso te molestó?”. Le respondí: “¿El... el apellido de Lisa es Jones?”. Me respondió: “Rayos, sí”. Resulta que su ex estaba saliendo con mi ex, ambos de relaciones que habían terminado recientemente. La próxima vez que llamó, me puso al teléfono con él y le dije cómo tratar a Lisa cuando “se pone así”. Su ex se rio y me contestó: “No puedo creer que esté diciendo esto, pero gracias”. © BlacktoseIntolerant / Reddit
  • En 1991, me mudé al norte de Kentucky por un trabajo. Conseguí un departamento de dos habitaciones con la intención de conseguir un compañero para ayudar con el alquiler. Mi trabajo era como gerente minorista de una tienda de electrónica, ya muerta hace mucho tiempo. Estaba en otro lugar recogiendo cosas y me puse a hablar con el empleado de allí, quien parecía un buen sujeto. Nos llevamos muy bien y, como estaba buscando una habitación, le ofrecí la mía. Un año después de vivir juntos, mientras hablábamos de nuestras familias, me contó que era adoptado por su padrastro, así que tenía su apellido. Su papá biológico tenía el mismo apellido que yo, y vivía también exactamente en la misma área de donde viene mi papá. Empezamos a hablar de la rama familiar y empezaron a aparecer muchos nombres iguales. Resulta que somos primos segundos. © Canopyflyer / Reddit
  • Tenía un Jeep viejo (al que le puse un vinilo muy específico en la ventana trasera) que terminé canjeando en la concesionaria Ford de mi ciudad. Mi mamá vivía cerca del concesionario y vio cómo lo cargaban y se lo llevaban varios días después con otros vehículos. Meses después, pasé frente a una casa en la que había vivido años antes, y allí estaba mi viejo Jeep, con la calcomanía de vinilo todavía en la ventana trasera. Ahora, ¿cuáles son las posibilidades de que la persona aleatoria que vivía en mi antigua casa también terminó con mi antiguo vehículo? Me voló la cabeza. © BestKept_Secret / Reddit
  • Acababa de tener a mi hija y mi mamá vino a casa a pasar unos días. Estábamos tomando el desayuno y de pronto le dije: “¡Ay, no! Se me olvidó comprar el detergente para lavar la ropa”. Un minuto después escuchamos un golpe en la puerta... Alguien había tirado una promoción de detergente gratis. Casi nos da algo. © Luisa Valverde / Facebook
  • En el último año escolar, tenía una compañera con la que estábamos en cursos separados, pero nos encantaba salir a caminar por el pasillo, ya que siempre nos confundían. Ella tuvo que hacer un examen del que yo había sacado buenas notas, así que fui a su salón, y ella al mío. Hice su examen y el profesor ni cuenta se dio de que era yo. Eso fue extraño, parecíamos gemelas separadas. © Oscarina Crisostomo Rosario / Facebook
  • Mi hijo, cuando era pequeño, se hizo muy amigo de otro niño de su colegio, iban en el mismo salón de clase. Hablando entre ellos, se fueron dando cuenta de que nacieron el mismo día, el mismo año, y que incluso la mamá del niño se llamaba igual que yo: Karla con K. © Karla Jara / Facebook
  • Hace unos 20 años tomé un taxi junto a mis dos hijos pequeños. Uno de ellos sacó un álbum de fotos que llevaba en mi bolso y, al bajar, lo dejó olvidado en el vehículo. Algunas fotos de ese álbum las había tomado un fotógrafo del cual solo conocía su rostro y nombre. Traté de ubicarlo para saber si guardaba negativos de sus trabajos, pero no pude encontrarlo. Un par de años después, fui a una ceremonia de graduación y cuál fue mi sorpresa al descubrir que el fotógrafo estaba ahí. Al preguntarle si tenía negativos guardados de trabajos antiguos, él respondió que no guardaba mucho tiempo esos archivos, pues ocupaban espacio. Me preguntó por qué los quería y le expliqué que había perdido mi álbum de fotos en un taxi. Sonrió, me dijo que había conocido al taxista y que de casualidad le dio una tarjeta con su número de teléfono. Gracias a esta coincidencia pude recuperar mis recuerdos un par de días después. © Rosa Muñoz San Martin / Facebook
  • Fuimos con mi grupo a hacer una presentación a una comunidad. Como después no hubo fiesta, decidimos ir a otro lado, donde conocí a un chico que luego invité a mi casa. Mis padres eran muy estrictos y no me permitían llevar amistades, así que les dije que llegaría a visitarnos un nieto de un tío lejano que ellos recordaban. Resultó que de verdad era el nieto de ese tío. © Martha González / Facebook
  • Cuando estudiaba la preparatoria, hablaba con un chico en Messenger. Le dije de dónde era mi mamá y él me dijo que su papá, su abuela, tíos, etc. también vivían allí. Se me hizo muy raro, porque es un lugar pequeño y yo conocía a la mayoría de las personas. Cuando me dijo el nombre de su papá, era igual al de mi tío, así que le pregunté el apellido y nombre de su abuela: resultó que era mi primo. La cosa es que mi tío tuvo una novia antes de casarse con su actual esposa, la cual se embarazó y se fue del pueblo. Los pequeños de la familia nunca supimos de esta situación, al menos yo no sabía que mi tío tuvo un hijo y no lo reconoció, me enojó muchísimo la situación. En fin, así encontré a mi primo perdido. © Diana Laura / Facebook
  • Cuando me quitaron el yeso de una pierna porque me había roto la rodilla, me atendió un enfermero que luego me llevó a la parada del autobús en auto. Me invitó a salir y le contesté que no, así que se estuvo quejando de que ninguna chica quería estar con él porque no era médico. Se le quebraba la voz cuando hablaba de su soledad y frustración. Por fin vino el autobús y me lo saqué de encima. Por la tarde, fui al colegio en donde daba clases para extender mi licencia. Cuando me vio la vicedirectora, me dijo que estaba loca, que me fuera a mi casa a descansar, que me llevaría en auto. Al salir, contó que su marido la esperaba en el vehículo. ¡Me quise morir! Era el enfermero solitario a quien nadie quería. © Andrea Gaos / Facebook
  • Cierto sábado, iba a ir a bailar y se cortó la luz de mi casa cuando necesitaba hablar con una amiga para coordinar nuestro encuentro. Al marcar me equivoqué de número dos veces a causa de que no veía nada y me atendió una voz masculina que me repetía que el número era equivocado. Pude hablar con mi amiga cuando volvió la luz y fuimos al baile. Al salir, ya era de día y se me acercó un chico que quería coquetearme, ante mi negativa, escribió su número telefónico en el asfalto con un pedazo de piedra, y mi amiga dijo en voz alta: “Es muy parecido a mi número”, a lo que el chico dijo mirándome: “¿Has sido tú la que me llamó esta tarde dos veces preguntándome por Natalia?”. Mi amiga dijo, dirigiéndose a él: “Yo soy Natalia”. Y sí, era yo la que quería comunicarme con mi amiga y lo llamé a él. Salimos un par de veces, lástima que no funcionó, pero fue muy increíble. © Maria Jimena Sica / Facebook
  • Cuando yo era niño, nos faltaban exactamente 200 USD para pagar la renta. De casualidad, encontramos 200 USD en la acera un día antes de la fecha de vencimiento. © danireeseetc / Reddit
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